domingo, 24 de octubre de 2021

¿TE OYE DIOS? 

 ¿Te parece que Dios no te oye cuando oras a El? ¿Qué pudiera ser el problema?

 La Biblia nos enseña que Dios oye las oraciones de los que en verdad son Sus hijos. El apóstol Juan escribió a los cris- tianos, diciendo: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho" (1 Juan 5:14 y 15).

 Sin embargo, Dios no siempre nos con- testa de inmediato cuando hacemos una petición, pues a veces Él quiere que aprendamos la paciencia esperando Su respuesta. Además, Dios sabe cuál es el mejor momento para contestar nuestra oración. 


Cuando oramos, debemos tener la actitud que tenía David, quien dijo: "Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor" (Salmo 40:1). Y debemos seguir el ejemplo de Jesús mismo cuando Él oró a Su Padre Dios, diciendo: “No sea como yo quiero, sino como tú."


Sí, Dios oye a Sus hijos. Pero habría escuchado." esto no quiere decir que Dios oye la oración de cualquier per- Si te parece que Dios no te oye, asegúrate de que hayas sona. La Biblia dice: “Y sabe- arrepentido de tus pecados y que los hayas abandonado. Ase- gúrate de que hayas sido lavado de tus pecados creyendo en la voluntad, a ése oye" (Juan 9:31). sangre redentora de Cristo. Si en nuestro corazón guarda- Busca la voluntad de Dios y cree en las promesas de Dios. Ten el pecado, Dios no nos oirá. paciencia, esperando en Dios con fe. Haciendo esto, puedes saber que Dios te oye y que mos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su mos el pecado, o aun el amor por Salmo 66:18 dice: “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me Él hará lo que es mejor para ti. 

jueves, 30 de septiembre de 2021

EL AMOR AL DINERO

 Por Anselmo Fernández Nieblas 

El amor al dinero es la base sobre la que se asienta el auge de los juegos de azar. Si estuviéramos satisfechos con lo que el más se tiene más se desea. Señor nos proporciona, la lotería desapa- recería porque no existirían jugadores. Es más, los jugadores tendrían más dinero porque no invertirían en estas operaciones improductivas. Pero el gusanillo del deseo agazapado en lo profundo del alma incita a jugar a sabiendas de que se va a perder. La duda: ¿Y si me toca? Ante la duda se echa "La codicia rompe el saco", dice el refrán popular.

 Quien lo desea todo lo pierde. He aquí la importancia de recor- dar las palabras de Jesús: “No os hagáis tesoros en la tierra […] Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vues- tro corazón" (Mateo 6:19, 21). Cuando nuestro corazón está puesto en el dinero y en los bienes materiales, ello se con- vierte en un dios que nos esclaviza y nos destruye.

 Lo hace individualmente robándonos la vida eterna. En el aspecto colec- tivo es un dios que destruye socialmente a la nación. La mayoría de los males que padece la sociedad se debe a que su dios mano a la cartera y se compra el décimo a pesar de que sea muy poca la posibilidad de que me toque el gordo de Navidad.

 El hombre sin Dios nunca está satis- fecho con lo que tiene. Si posee un euro quiere tener dos. Si tiene dos quiere tener cuatro. Si tiene cuatro quiere tener dieci- séis. Y así sucesivamente. El corazón vacío jamás está satisfecho con lo que tiene. Los bienes materiales jamás gratifican. Cuanto es el dinero. "Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasa- dos de muchos dolores" (1 Timoteo 6:10).

domingo, 26 de septiembre de 2021

¿Dónde estarás en la eternidad?

 Hay dos posibilidades. Piénsalo bien, y haz tu elección.

 1. Voy a estar en los cielos, porque creo en Jesucristo, el Hijo de Dios sin pecado, que él es mi Salvador personal que me ha librado del poder del pecado y de su castigo. "Y este es el testimo- nio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito... para que sepáis que tenéis vida eterna" (1 Juan 5:11-13).


 2. O voy a estar en el infierno, porque ahora he rechazado a Jesucristo para que no sea mi Salvador. "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él" (Juan 3:36).



jueves, 9 de septiembre de 2021

EL MATRIMONIO COMO DIOS LO PLANEÓ

 Cuando Dios creó al primer hombre, sabía que el hombre varón fue tomada. Por tanto, necesitaría el compañerismo, dejará el hombre a su padre y y por eso creó la mujer. 

En Génesis 2:22–24 leemos: "Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. 

Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. 

Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

Dios pide a los matrimonios que sean para toda la vida. (Véase Mateo 19:8.) Por eso, es muy necesario que los padres enseñen a sus hijos a tener una actitud seria y cuidadosa en la cuestión de encontrar una pareja para la vida.

Matrimonio para toda la vida significa que cuando se presentan dificultades en el matrimonio, las tratamos con la actitud de que tiene que haber una solución; que no son opciones ni la separación ni el su divorcio. 

Bajo la ley del Antiguo Tesmento, Moisés hizo alguna provisión para el divorcio por causa de la dureza de los corazones del pueblo. Pero Jesús nos recordó el plan que Dios diseñó en el principio.

 En Marcos 10:11,12 Jesús dijo: “Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adul- terio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio."

Amigo lector, si es mala su actitud en cuanto a Dios y Su voluntad, ahora mismo es el momento para arrepentirse y buscarle de todo corazón. Dios nos hizo. El sabe que tipo de vida más nos conviene, la que más le glorifica a Él. 

Romanos 10:9-11 

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

 [10]Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 

[11]Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

Hechos 3:19 [19]Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

¿Buscará ahora a Dios? ¿Permitirá que Él haga de su matrimonio y de su hogar lo que deben ser? ¿Glorificará usted a Dios? 


Att. El Espíritu Santo

Colaborador: J. B.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

¿Qué dice la Biblia acerca de la seguridad espiritual de un cristiano? 

La Biblia dice: 

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre" (Juan 10:27-29). 

“Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados... ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?" (Hebreos 10:26,29). 

Explicación: Si hablamos de la fidelidad de Dios cuando hablamos de la seguridad espiritual del cristiano, la enseñaza de la Biblia es bien clara. Dios siempre es fiel en proteger a Sus hijos, pues Cristo dice: "Nadie las arrebatará de mi mano." Pablo dijo que estaba seguro de que nada en esta vida le podría separar de Dios a un hijo de Dios (Romanos 8:35–39). 

En las Escrituras que siguen, usted puede leer más acerca de la fidelidad absoluta de Dios: Filipenses 1:6, 1 Corintios 1:8 y 1 Pedro 1:5. Por otro lado, tenemos al hombre, el cual sí puede volver la espalda al Dios que antes amaba. 

Hay personas que antes fueron santificadas por la sangre del pacto, pero después la tuvieron por inmunda. Y Pedro dice que podemos escoger a volvernos a las poluciones del mundo después de habernos escapado de ellas (2 Pedro 2:20,21). 

Ciertamente, no hay nadie que puede arrebatar del cuidado de su Padre a un cristiano; sin embargo, la Biblia lo hace igualmente claro que podemos volver la espalda a Dios y dejarle, y Él lo permite.

viernes, 27 de agosto de 2021

Si Dios es todopoderoso, ¿por qué permite que sufran los inocentes?

 La Biblia dice: “No hay justo, ni aun uno" (Romanos 3:10).

 "He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; por tanto, no menos- precies la corrección del Todopoderoso" (Job 5:17).

 “En el día del bien del bien; y en el día de la adversidad considera" (Eclesiastés 7:14). 

Respuesta: El sufrimiento no era el plan original de Dios para el hombre. Cuando Adán y Eva desobedecieron a Dios, El los maldijo con una maldición que incluía el sufrimiento y la muerte. (Véase Génesis 3:10–19). 

El mismo sufrimiento puede resultar para nuestro bien, aun cuando Dios permite que suframos por causa de los actos malos de otras personas. A veces Dios habla a la humanidad por medio del sufrimiento. 

Job sufrió en inocencia cuando Satanás procuró apartarle de Dios. Sin embargo, al fin de cuentas, Job fue fortalecido en su Dios, y Satanás fue vencido. El sufrimiento causa que los cristianos anhelen más su hogar celestial. Esta esperanza es lo que le ayuda a aguantar el sufrimiento (2 Corintios 4:17,18). 

Debemos dar gracias a Dios que Jesús, aun- que fue inocente, sufrió bres culpables (1 Pedro 2:21–24). Por medio de esta obra, nosotros podemos ser salvos de nuestros pecados y aceptar con paciencia el sufrimiento que Dios a veces permite (1 Pedro y murió por los hom- 2:20).

martes, 24 de agosto de 2021

¿Puedo ser madre y a la vez ejercer una profesión? 


La Biblia dice: “Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus mari- dos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada” (Tito 2:4 y 5). 

“Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledi- cencia” (1 Timoteo 5:14).

 Respuesta: Dios, quien fundó el hogar, planeó que la mujer criara hijos y que se quedara en casa para instruir a esos queridos hijos. Unas palabras para las esposas y madres: La obra de criar e instruir hijos en su hogar es la carrera más importante que puedan tener. Tal obra les mantendrá demasiado ocupadas como para ejercer una profesión, y dará significado y propósito a su vida en una manera que ningún otro trabajo podría hacer. 

Madres solteras: Pudiera ser que ustedes tengan que trabajar para ganar la vida, pues no tienen a nadie que provea para ustedes. Pero con todo, deben buscar el compañerismo de otros cristianos. Ellos les serán de ánimo en su vida cristiana, y también les ayudarán con lo nece- sario, para que aun así puedan seguir guiando a su familia. Unas palabras para los esposos y padres: Su responsabilidad es proveer para su familia, para que su esposa pueda quedarse en casa para ayu- dar a criar a los hijos. Y ustedes tienen la res- ponsabilidad de dirigir en la instrucción de sus hijos.(Véase Efesios 6:4.)