No es fácil una mujer trabajar, cuidar su familia y servir a Dios con tanta fidelidad como lo hizo Jenny. Nació el 17 de Marzo 1984 y partió con el Señor el 24 de Enero 2025.
El trabajo cristiano que inició Jenny durante su vida como, madre, esposa, maestra y líder cristiana y levantadora de obras de dos Iglesias (Iglesia Liberación Divina y El Ministerio Internacional Hijos de Dios) y co-fundadora en la célula de la Jurisdicción Inmobiliaria (JI) es un ejemplo claro de cómo una persona puede transformar su entorno cuando decide vivir su fe de manera práctica y valiente.
Jenny comprendió una verdad fundamental del evangelio: la fe no debe quedarse solo en el templo, sino que debe manifestarse también en el lugar de trabajo, en la vida diaria y entre las personas que Dios coloca a nuestro alrededor.
Al iniciar su trabajo al rededor 2016 en el una célula para enseñar la Palabra de Dios a sus compañeros de trabajo, Jenny hizo algo muy poderoso:
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Convirtió un espacio laboral en un lugar de edificación espiritual.
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Sembró la Palabra de Dios en corazones que quizá nunca habrían entrado a una iglesia.
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Mostró que el discipulado puede ocurrir en cualquier lugar donde haya creyentes comprometidos.
Un principio bíblico que Jenny practicó
La vida y acción de Jenny reflejan claramente lo que dice la Escritura:
Mateo 5:16
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Jenny permitió que su luz brillara en su lugar de trabajo.
No buscó reconocimiento humano; simplemente obedeció a Dios sembrando la Palabra.
La verdadera medida de un legado cristiano
El legado de un creyente no se mide solo por lo que hizo mientras vivía, sino por lo que continúa produciendo después de su partida.
Cuando una persona:
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siembra la Palabra
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discípula a otros
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crea espacios para que Dios sea conocido
esa obra continúa multiplicándose.
Esto es exactamente lo que Jesús enseñó:
Juan 12:24
“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”
La obra que Jenny inició sigue siendo una semilla que puede seguir dando fruto en muchas vidas.